martes, enero 03, 2012
qué
no, desde abril. le dije y claro, no lo podía creer. después me creo que no sé por qué hago las cosas, escuchame una cosita, vos lo viste a este muchacho sin remera? fijate un poco nomás. también es cierto que de a ratos se convierte en el pibe de los mandados y eso está bueno ponele. intimidades no, claro, pero la mueve. el pibe éste, la mueve. mucho más que muchos giles con tatuajes hasta en la sien o jipis con el cartel de amorlibre pegado en la frente. a veces hay que ir a buscar normalidad. no me sale.
en el medio me invento tríadas que no paran de sangrar, me sangro cuando me levanto y soñé y soñé, banda de boludeces. después bueno, la otra que códigos cero y la tercera que sí, es un amor. cuarta sabemos todos que no, ni la hora.
y yo quiero parar. no lavar las culpas, sólo parar. tampoco escucho mad caddies y ahora ya no tengo balcón terraza. tampoco es cierto que no te quería, siempre te quise pero vos eras tan huevón que ni te rescatabas, y bueno, un año entero para hacerte entender que obvio nene, vení, sacate la remera y sambullite acá al lado mio, perdoná los resortes de mi cama, ya la voy a cambiar. y a vos, también. ya sabemos cómo va a terminar, pero antes de vestiteyandate prefiero que te quedes conmigo, un rato.