viernes, agosto 31, 2012

tree


un pibe quedó ciego de tanto mirarte a vos.

quiero verte vivo en las fotos mas variadas. vos en el microcentro. desvaríos varios. cuanto más lejos más insosportablemente cursi. el tránsito, los autos de acá para allá, las ventanas de par en par y sigue subiendo la humedad, polleras largas, remeras sueltas, lycra a todo lo que dá. y vos ajustada en tu cintura, de humor con tu amor, me mirás. 
es un pensamiento que me quema la cabeza. 
no era el hombre que soñaba hasta que lo conocí, es un sueño que no me deja dormir.

domingo, agosto 26, 2012

cuándo empezaste a escuchar estas cosas

si no se puede hacer más (condicional)
la danza no acompaña a quien no quiere bailar, danzar es sólo para no llorar.

i.: una vez más. si la imagen en el espejo no está es porque vos la dejaste cambiar.

lo que tenés de bonita no te falta de mala.



tengo miedos, miedos insignificantes, estúpidos, hasta inventados. 

lo loco del asunto es que nadie piense en la posibilidad de que el subte se quede a medio camino entre estación y estación y no pueda arrancar, o peor, que se incendie o choque o el conductor se quede sin frenos, que no pueda hacer la curva de plaza miserere, es decir, que alguna pequeña cosa altere la cotidianeidad de lo monótono y resulte que terminemos temiendo por nuestra integridad fisica. todos vamos viajando en condiciones poco recomendables como para que alguna cosa cualquiera altere esa casi insostenible diligencia. basta pensarlo para que se altere, al menos, la sensación cotidiana. pero no, nadie lo piensa.
yo tengo miedos de cartón, o capaz madera balsa diría, porque me hace acordar a la primaria y las tareas de mi maestra Nilda. miedos de girondo o cartón piedra. miedos poéticos y patéticos: para regalar.


el asunto es cuando ya no aguantás más, que pensar se te ha vuelto automático y casi una necesidad desplegar esa energía sexual contenida en imágenes virtuales. tengo miedo, estoy actuando como nunca. no quiero que la adolescencia me abandone, o peor: abandonarla yo. 
parvas de deseos incontenibles de movimiento pélvico dirigidos hacia la personalidad de turno: empleo del primer 'recurso', (con el acento en -cur y el -so ascendido extendido) acudir a terceros blancos de déposito de nuestra energía erótico-pélvica. no funciona.
tu amor en el cuadrilátero peleando por sobrevivir a tu tormento de esceptisismo genital. no quiero pagar más las cuentas, me entienden, no quiero más aburrirme en los teóricos de linguistica, que la vieja sea una fea, no quiero más pasar el trapo ni lavar los platos. ahora entiendo que mi mamá se tomara las comidas del día como la peor esclavitud impuesta por el hombre sopesada con la culpa de dejar a su familia sin comer aún no teniendo ganas de ingerir solidez alguna. claro, ésta vida es una mierda. no la biológica, la otra digo.


vuelvo. alguien grita desde un pozo verdades exageradas mientras yo tengo que preocuparme obviamente, por otros asuntos. volcando el contenido fuera del tarro.
mi gata me habla cuando no tengo ganas de entenderla y así, así va girando la orbe. de la mano del ego terminamos, fija, matándonos entre nosotros en medio del barro, mugrientos-miserables. o no, pero terminamos muertos al fin. qué más da. ¿y la poética? 
indignada. la metáfora se ríe de la realidad, alcanzándola.


viernes, agosto 17, 2012

hippismo emocional


mi casa es hermosa y yo me siento hermosa en mi casa, de entrecasa. paso por la cocina y mientras caliento agua veo la lluvia por la ventana de encima de las hornallas. todo verde, las vias del tren a cuatro cuadras se ven tan cerca que no pareciera invierno crudo ni yo viviendo sola y sexy y con losa radiante. a veces siento que soy muy chica para la edad que tengo.
me calzo un pantalón de tela resbaladiza y remera roja con manzanitas, lo espero. para coger coger coger. lluvia whisky y chocholate, eso me lo enseñó mi papá, yo muy obediente aunque me pinte rebeldía y le agregue café y crema para holgazanear. sí es verdad, también me la paso fumando marihuana y consumiendo cosas raras y mirando a tu novia y qué. 

hoy a la tarde me agarró melanco soledad de lluvia y me bajé un ensayo de Pescetti entero, culpa de la facultad, no puedo evitar sentir que no leí nada. frases célebres de la tarde a montones. yo en mi casa sola medio en pijama y baileys,  nada mejor que disfrutar los logros obtenidos, la felicidad del como a mi me gusta y siempre así. como él, que sabe que me encanta escucharlo gritar, por eso lo hace. o yo soy demasiado egocéntrica para asumir lo contrario o muy humilde para aceptar que en realidad grita por lo bien que hago las cosas. dá igual. grita y me encanta. él y que grite. como minita.
entonces lo espero. para coger. coger garchar fifar como siempre y como nunca, como él sabe: porque yo le enseñé.

inapelable


lo que siento por vos es inaplicable.

martes, agosto 07, 2012

no ve-no ve, ¿no?

y vos que creías que las cosas estaban mal. no, siempre pueden estar peor. 

suelo escuchar música muy alto, es cierto, lo que me molestan son los malos modos de la gente que algo no le gusta y ya va y se la agarra con otro. yo venía tranqui, escuchando una zambita, un rockcito lento, minimal cuando se pone meloso y de repente entre tema y tema se escucha "eeehh, acá estamos trabajando" con la voz de una vieja decrépita que ni le da la cara para contar los pisos y venir a tocarme el timbre.
así que allá están trabajando, qué bajón, así que a la señora no le enseñaron modales, bueno. cambio radical en el reproductor de música, subida de volumen a lo loco y tres o cuatro temitas de The Adolescents y Black Flag para que trabajen a tono con su humor. (me hubiera encantado ser mosca para ver lo mucho que la quisieron sus compas de trabajo por el comentario.) cabe aclarar que después de los cuatro temas a nadie más se le ocurrió decir nada. y mucho menos con los mismos métodos.