sábado, enero 25, 2014

imposible de borrar



quisiera poder, mas que nada poder enfrentar el no. poder enfrentarlo y decir nos vimos, chau. tomátelas. enfrentar la puta verdad, ponerle el pecho y que no duela, que no duela más. que se termine, que se termine; y no seguir enganchada sin final aparente en la misma pelotudez de siempre. de engancharme tanto con una sensación, quizás es solo una emoción, ni siquiera es que la quiero, quizás. ya no se que pensar, para variar. escribo estupideces, escribo sin parar lo mismo de siempre. y no me llena. no me llena nada. nada es suficiente. si no te puedo tener, no tengo nada. lo perdí todo en la última jugada. lo dejé al costado del camino cuando me dijiste que no, que el miedo, que no te animabas, que no se qué más. volví y lo perdí todo. en la banquina, varada, sola, llorando, esgrimiendo esnifando la pena de hace tantos años, de otra vez tener que estar lidiando con los miedos de otros; los no, que no es que no quieren, sino que no pueden. de este lado duele, sabés. duele. duele tanto. no duele porque no me querés, duele porque no lo dejás ser. porque no me dejás a mi ni a ella ni a nadie más. porque cuando hay temor, no hay nada más. duele. y duele. duele tanto que no se ni cómo explicar. duele la pena clavada al pecho, duele ahogada entre los pulmones, duele en medio del esternón; donde antes había amor, o mariposas o ese tipo de imbecilidades que todos dicen, ahora hay casi bronca, dolor, pena, una tristeza que abarca casi todo el verano. todos mis días, lo cotidiano, no te quiero pensar y no lo hago. pero cuando me levanto un día cualquiera después de haber soñado una estupidez padre, un sueño estúpido, un mar abierto y nosotras caminando descalzas por una zona playita en medio del océano. me quiero morir cuando me despierto. suena el puto whatsapp y yo no tengo mejor idea que escribirte alguna estupidez: a veces, cuando hablamos, me siento más tranquila. más cerca. no sé. no sé ni qué hacer. ni qué pensar. y me duele. quisiera que no estés más. que no pase más, no más. no más convivir con los "no puedo" de los demás. no quiero. sólo insatisfacción, egos mal ajustados, un rejunte de lágrimas bien enterradas entre las entrañas. no te quiero llorar, no más. nunca más. no quiero que duela esto. no quiero nunca más. te amo y no, no hay más. y no quiero. no quiero más. pero no quiero. se hizo tan dificil todo, se me hizo tan horrible, tan terrible, hipócrita, desolador. es desolador pensar en vos. pensarte en el medio del verano, lejos, tan lejos de mi y de todo esto, tan asustada, tan que no querés que yo ni se cómo hacer para hacerme a la idea de que no, no va, que nunca fue a ningún lugar, que tengo que parar. que ya no quiero quererte así, que ya no quiero quererte más. que te vayas, andate. te amo pero andate de acá. ni vestirte hace falta. ya ni hace falta porque jamás, quiero pensar, nunca, vas a dejarte, lo quiero creer y pensar, que nunca, que jamás vas a dejar, vas a querer, que nunca pretenderás ni querrás siquiera darme ni un poquito de tu preciada heterosexualidad.

miércoles, enero 22, 2014

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falsa in fidelidad

estoy perdida, hundida y vagando encinta en medio del mismo autoboicot de siempre: el de no estar, el de ausentarme. el verano más triste de mi vida. encerrada y; consumiendo sustancias. varías. se acabó lo recreativo. ahora es puro sacrificio de autodestrucción. de vender un pedazo de carne por algunos momentos de placer encubiertos y siempre menos atractivos de lo que parecen al comenzar. me ausento, desaparezco de mi misma. de las responsabilidades. de mi yo interior. de lo que quiero. me voy. no pienso. si hay algo que quiero hacer desde hace rato y mucho más desde el siete de enero, es no pensar. no estar. retirarme un rato de todo este mundo y de todas las cosas que me pasan, inclusive de lo que siento. retirarme, no estar, ausentarme, un recreo. un pedazo de vida vacío. sin nada. sin relleno ni contenido alguno. perderme un rato en la pausa de mi vida. suspendida. suspender el mundo y mi vida entera. un lapsus. un segmento continuo en la discontinuidad del tiempo. no quiero estar más acá. lo único lindo que sentí en mucho tiempo, me da un beso y después, vuelta la cara. desaparece, se esfuma. se va. como si acá, no hubiera pasado nada. e hizo tambalear los mismos enclenques cimientos de mi personalidad que cada tanto mi neurosis deja en paz. que cada tanto las sustancias tapan, esconden, no matan pero adormecen. sos como hacer una fiesta, y que no venga nadie. lo más al pedo que sentí en mi vida. o tengo tantas ganas de echarle la culpa a alguien por todo este verano incidioso, incendiario, aburrido y triste, sobretodo triste; lleno de una pena imposible. lleno de alcohol y drogas y nicotina y lo peor de mi. lo peor de toda mi debilidad. que no me importa nada. lo peor sin la verdad. lo mejor pero mentido.

estoy perdida. hundida y por vos. y cursi. y apesto. me convertí otra vez en lo que no puedo cambiar. siempre el amor, y penando. siempre por él. escribiendo las sensaciones que no puedo arreglar, ni gozar ni echar, ni sacar de acá. de este puto pecho.

un verano en que hago todo lo que no quiero hacer, pero deseo todo el tiempo. la promesa de que algo va a empezar en algún momento me regala este estado de tranquilidad cuando en realidad es todo incertidumbre. quizás por eso la necesidad de ausentarme. desprenderme de mis preocupaciones tan fácilmente como me desprendo de mi ropa y de mi salud. un verano todo garchado. lleno del deseo que me provoca lo incumplido, el prohibido, el imposible. me canso del sexo y me desvirgo en todo sentido. me lleno de lo que no quiero para mi vida pero necesito para dejar de existir. las drogas siempre fueron lo mio, o al menos eso creí. y este verano me las tomé todas. todas las que pude, las que me dió el presupuesto y el autoestima. y mientras estoy en medio del tratamiento no pienso, no pienso ni por qué ni para qué, no pienso en mis problemas, no pienso en las penas que me abarcan entera, pienso solamente en cómo está pasando ese momento, cómo, cómo se percibe. estoy tan atenta de mi misma, de mi aqui y ahora interno, que olvido todo el resto. eso es lo bueno. que aún puedo estar conmigo misma. en conexión con mis miedos y mis miserias. por suerte puedo verlas y mirarlas y aún conservo la entereza de aceptarlas tal cual existen. tal cual son en mi fuero dentro. aunque me agobie y me drogue. y peor, aunque me encante hacerlo, se muy bien que no consiguen eso que quiero, lo de ausentarme lo bastante. cortar las raíces que todavía me atan a todo esto.

martes, enero 21, 2014

summer's night



el verano me encontró sin ganas. sin ganas de nada, eh. totalmente despojada. te extraño. o más bien extraño el sueño de creer en vos. no en vos en vos, si no en vos. lo más triste de todo esto es que no se termina, no se va a terminar, tanto que lo deseaba. ya dijiste las palabras mágicas. y no quise pensar si algo de mi te habría importado. si sirviera de algo, te diría que aún así fui feliz estando todo ese tiempo conociéndote. aunque aún así tenga, mucho menos de lo que creí.
inexplicable; te colaste en todos los rincones de mi vida y no se puede sacarte. te quiero y con todo, este ahora es, el verano mas triste de mi vida. justo ahora estoy sola en medio de la ausencia, para variar. pienso en vos y me ataca la tristeza. sos lo más triste del verano. intento tapar con casi todo lo que hay a mi alcance esta pena. lo logro. lo peor de todo el asunto es que lo logro. no quiero estar con esta pregunta pegada al pecho, con la posibilidad que me arrancaste esta tarde. te lloré más de cuatro días enteros. seguidos. te lloré por la verdad. te lloré tan cansablemente.


martes, enero 14, 2014

no second chance



mejor opción será entonces
no notarlo, y charlar hasta al alba
de todas las cosas que no pasaron
y creer ingenuamente que igual,

no hubiéramos podido lograrlo.

martes, enero 07, 2014

tan civilizada



afuera hace calor, sali al quiosco y apenas lo noté. en mi casa ni me entero. parece que no llega ningún tipo de información desde el exterior hacia mi dentro. se ve que no hay espacio para mas información. se ve que no puedo, que ya llegué al punto máximo, cúlmine; la inestabilidad emocional me toma por sorpresa. me toma entera. son muchas cosas, muchas cosas, pienso. todo esto es mucho y yo, estoy muy sola para tanto. soy muy chica para tener veinticuatro años. y tan grande para ser adulta. los juicios me atormentan, no entiendo el mundo. no lo entiendo y me aterra. me angustia su hostilidad. me angustia la gente que hay en él. me angustia que nadie sea capaz de hacer nada por los demás. que cueste demasiado. me agobia mi neurosis. y mi mala praxis. se ve que quiero arruinarme, que quiero hacerme mierda. que no es un suicidio, es puro odio a mi misma. o quizás, tanto amor. quizás me quiera tanto que no puedo soportar dejarme un minuto mas en este asqueroso mundo. pero tengo que entender que no tengo la grandeza de aceptar la debilidad de los demás. no la tengo, y sufro. y de verdad que me esfuerzo pero la odio. y odio a quienes la portan. todo esto se va a la mierda. se a la mierda mal. y yo ni siquiera tengo nada para decir ya. .lo que digo es al pedo. quisiera anular mis sentimientos. y está funcionando. quisiera abotonarme para siempre. desaparecer de todo esto. ausentarme. y no estar. ni siquiera tengo estomago para desear otro lugar. ni siquiera espacio para imaginar algo mejor. todo pronto a derrumbarme. estoy mal, se ve que tengo que aceptar con la poca entereza que me queda que estoy mal, realmente mal. deprimida, triste, desilusionada. asustada. asustada de un mundo que se jacta de puras mentiras. de personas que levantan banderas estúpidas, que mueren por ser parte de un mundo que a la primera de cambio les mete una patada en el culo. yo solamente busco algo más. solo quiero una vida tranquila y sincera. una buena vida. sin mentiras con amor y como a mi me gusta. solo quiero hacer lo que quiero sin toparme a medio paso con las cagadas ajenas. solo quiero sentir que me quieren fuera de cualquier forma y fondo. de verdad quisiera dejar de quejarme, pero la muevo, salgo a buscar, no me quedo, le pongo huevo, y no hay caso. cada traspié una cachetada que me devuelve a mi casa, sola y desahuciada. sin sabes qué hacer, o a quién llamar. sin querer quedarme ni salir. sin querer lo que no tengo ni queriendo lo que está. atrapada. incansable y eternamente quejandome de todo lo que esta mal y frustrada porque no cambia. y no tengo lo suficiente para no esperar. no tengo lo suficiente para aguantar toda esta mierda que está mal, muy mal. sin querer salir ni entrar. ni comer. ni nada. solamente quiero salir, salir de todo, de esto. de todas las personas que estan tan a merced del miedo que no son capaces de fijarse en nadie más. el miedo lo muere todo. y yo no tengo la grandeza de entender la cobardía. y no quisiera estar en los zapatos de ninguno de ellos. solamente quiero estar tranquila y mas que nada en el mundo quisiera entenderlos, me esfuerzo, me esfuerzo mucho. quisiera entenderlos. hago benevolencias varias para olvidar, respiro profundo pero nunca llego a llenar del todo los pulmones. miro pelliculas noventeras y me siento errada. no tengo mas espacio. cero bytes. seré yo. seré yo que estoy tan llena, tan vacía, tan con tantas cosas que ni quiero. que no doy a basto. que me quiero cortar algo. que quiero hacer alguna estupidez tan pero tan preocupante que tape todo el resto de los problemas. institinto suicida, autoboicot en on. tengo todo lo que no quisiera dentro. tengo la injusticia de los débiles colgando del duodeno, y la poca grandeza de los fuertes para no juzgarlos, pegada al pecho. me tiemblan todos los organos debajo de los huesos.

miércoles, enero 01, 2014



invierno incendio
desborde insomne

esa es la última
no.
la última es
la que ya pasó.