lunes, enero 11, 2016

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de dónde, acaso; de dónde salen estas estúpidas, infundadas e incontrolables ganas de encontrarme todo el tiempo - ya mismo en su compañia. irremediable extrañamiento emocional; sépase, ostrannennie, tal como lo entiende el formalismo ruso. metáforas híbridas, si se me permite la redundancia. imposible sentir nada más que la ausencia de satisfacción de un deseo tan pujante que me impide incluso, hasta pensar con claridad. deseo insatisfecho en la distancia. irrealizable en la proximidad del tiempo. todavía no logro conjeturar ninguna clase de pensamientos que no tengan que ver con la demanda continua de mis emociones por encontrarme en su compañia, y es menester confesar a este respecto que, con esta premisa, cualquier estratagema es válida. debo hacer enormes esfuerzos cada día por pensar que no puedo salir corriendo a buscarlo, aún sin encontrar razones para tal empresa. irracionalmente, mi sensación de autonomía se relaciona directamente a creer que no me dejo dominar por las imperantes emociones que intentan subyugarme. quizás una sensación de autodominio se esté jugando el puesto en el campo del enamoramiento precoz, como el implicado tuvo a bien llamar a nuestros problemas; o quizás tengo miedo de creérmela del todo, como sospecho que esta sucediendo. todavía no he tenido oportunidad de comentarle que no vamos a tener hijos pronto y a como están mis emociones no se si esto no tuviera que ver, en realidad, con la información que mi inconciente está privando de su libertad. poesía pura en la negación, claro está. el arte interpretativo del psicoanalisis. y varios discos de charly en la guantera. ya perdí de vista mi propio concepto de sanidad. ni que hablar de la mental. perdí de vista en el recuerdo, dónde terminaba mi cuerpo y empezaba el suyo. hoy soñé con cosas que ya pasaron. pero mezcladas escénicamente con las que me gustaría que pasen. erotismo y éter. en su máxima expresión.